Resulta curioso cómo una persona (o por lo menos yo) puede cambiar su actitud de un segundo a otro, con un simple empujón, con una contestación subida de tono, una mirada, etc. Pero el transporte publico es una zona liberada, está hecho para que la gente se empuje, se apriete y se refriegue, y cuando uno está enlatado en un bus, llega a reirse incluso de la situación.
0 8 Oct curiosidades, gente, pensamientos twit face
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