Oct 08
Cuando uno es chico y va a una reunión familiar donde todos los demás son mayores, siente que hablan de cosas muy antiguas, que son viejos. Pero recién cuando uno mismo empieza a sentirse viejo se da cuenta que aquellos mayores están realmente ancianos. Antes se quejaban de las cosas que cambiaban, las novedades. Ahora no sólo siguen quejándose de eso sino que
(1) no se escuchan
(2) se olvidan en la mitad de la charla de qué estaban hablando
(3) no encuentran un nuevo tema y repiten para que no haya silencio.
Similar Posts:
- Castigo
- En un pais de mudos, se escucha un gran silencio
- pensamiento
- Amigos ‘con derechos’, amantes con estrés
- Un paseo por la Noche de Brujas

